miércoles, 11 de octubre de 2006

Y al final… No sé qué les pasa

Después de mi aventura laboral como comercial telefónico en una editorial, hoy sigo en mi búsqueda de trabajo. Llevo tres meses medio en paro –afortunadamente, estoy haciendo algún artículo para un periódico de Cataluña (España, ¿o no?) y textos para revistas de empresa-, pero sigo sin conseguir que alguien quiera darme una oportunidad. Me explico:
Actualmente busco un empleo relacionado con el mundo del periodismo (es para lo que he estudiado), de la comunicación de empresa, el marketing, las ventas por teléfono y la atención a clientes pero aunque afortunadamente son muchas las ofertas en las que me seleccionan como un candidato que cumple el perfil del puesto, cuando se enteran de que padezco una discapacidad visual severa parece que les entra el miedo –y siendo generoso no lo califico de otra manera- y todas mis “bondades” pasan a un segundo plano, dejando de ser entonces el candidato perfecto que era.
Yo entiendo que la gente que ni conoce, ni convive, ni trabaja con una persona con discapacidad tenga dudas o miedos sobre nosotros y nuestras capacidades pero, creo que es de justicia, que nos den, al menos, la oportunidad de demostrar, más allá de las limitaciones propias de cada discapacidad, que podemos ser tan “normales” como cualquiera de vosotros; ¿o alguien es capaz de explicarme qué es una persona normal?
Pero la clave del asunto está en que aquellos que rechazan a un discapacitado por miedo o por ignorancia jamás se han planteado cómo querrían que los tratasen a ellos si, ojala que no les pase, algún día se acaban encontrando en mi situación. La vida da muchas vueltas y nadie puede asegurar nunca nada.

3 comentarios:

  1. Creo que tienes mucha razón... Además la malloría de las veces no se puede valorar a las personas sólo por un currículum, pues no es suficiente para saber si está capacitada para desempeñar las funciones para las que se la quiere contratar.

    Quiero decir con ello que los "empleadores" deberían dar una oportunidad a l@s candidat@s, independientemente de sus cualidades físicas o una posble discapacidad: si realmente se deben basar en el currículum, y en una posterior entrevista para valorar si una persona sirve para un puesto de trabajo, que lo hagan prescindiendo de esas otras características que no tienen por qué ser un impedimento para el puesto.

    Es más, he conocido -y conozco- personas muy competentes que desempeñan su puesto de trabajo, a pesar de su "discapacidad", y otras que son verdader@s "inútiles", por decirlo suavemente, y no tienen ninguna....

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  2. Pues mirar: hoy me han llamado para hacer dos entrevistas de trabajo la semana que viene. Ya os contaré cómo me va y con qué me encuentro.

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  3. Espero que tengas suerte....

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