miércoles, 8 de septiembre de 2010

Preocupaciones de hoy.

Os dejo un enlace a una buena entrevista que, a mi parecer, radiografía el origen de la mayor parte de los problemas y las preocupaciones de nuestra sociedad actual. ¡Ah! No os dejéis engañar por el titular.

http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20100908/53998193610/rafael-santandreu-hay-que-hacer-menos-el-amor-y-hacerlo-con-mas-calidad-escuela-rba-eso.html

jueves, 2 de septiembre de 2010

Explicar Catalunya.

En alguna ocasión he explicado que vivo en Catalunya: una pequeña nación sin Estado, situada en territorio español. Desde hace unos años, como consecuencia del trato político y civil que sufrimos por parte de la mayor parte de los dirigentes políticos y los ciudadanos españoles, cada vez más crece el número de catalanes y personas que viven en Catalunya que sienten este territorio como una nación y desean la independencia del mismo. Es por ello que hoy os quiero dejar el enlace a un magnífico artículo escrito por Suso de Toro –un escritor gallego- que refleja perfectamente el fenómeno de Catalunya y su relación con el estado español, visto desde la otra punta de España.

http://www.elpais.com/articulo/Galicia/Cataluna/va/elpepiautgal/20100808elpgal_7/Tes

lunes, 30 de agosto de 2010

Comer en Barcelona: una recomendación personal.

Hace más de quince años, el que entonces era un buen amigo mío, me descubrió un tranquilo restaurante en el centro de Barcelona –la capital de Catalunya: una pequeña nación sin Estado-, en la calle Jovellanos: “El Petit Xaica”. Como consecuencia de mi actual horario laboral –tengo dos horas para comer al mediodía- y como no estoy demasiado lejos del centro de Barcelona, desde hace unos meses, voy a comer casi todos los días al Petit Xaica: comida sencilla (cocina de mercado), buena calidad, una carta con una gran variedad, unos precios muy asequibles y, lo mejor, un excelente trato personal.

Y es que, por diversas circunstancias, la mayor parte del personal de este restaurante, se ha acostumbrado a tener entre sus clientes habituales a barias personas ciegas. De hecho, es uno de los pocos lugares donde me puedo sentir cómodo, sin tener que estar constantemente alerta y/o pendiente por casi todo: a ver si encuentro ésto o lo otro, si seré capaz de no tropezarme con nada, si tengo que pedir el favor de que me lean la carta o el menú, si pagaré con los billetes que tocan, etc. Los empleados del Petit Xaica han aprendido a tratar con ciegos como lo más natural del mundo y a tener presente las necesidades que podamos tener a la hora de comer o cenar solos. Afortunadamente, no te ven como un problema cada vez que cruzas su puerta; que, desgraciadamente, es lo que nos sucede en muchos otros lugares.

Estoy seguro que el Petit Xaica, ni mucho menos, es el mejor restaurante de Barcelona pero el trabajo y el trato de sus empleados hacen que para mí merezcan la mejor de mis recomendaciones.

lunes, 23 de agosto de 2010

La discapacidad en Iberoamérica: faltan recursos y políticas.

Lima, 19 ago (EFE).- La falta de recursos y la ausencia de políticas públicas son dos de los principales obstáculos que tienen las personas con discapacidad en Iberoamérica para ejercer sus derechos, según un informe difundido hoy en Lima por la Federación de Defensores de la región. La presidenta de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO), Beatriz Merino, señaló durante la presentación del estudio que la falta de presupuesto dificulta la aplicación de los planes nacionales para atender a los discapacitados, proyectos que existen en 12 de los 17 países miembros de la federación.



Asimismo, Merino, que también es la Defensora del Pueblo de Perú, llamó la atención a los estados de la región para que implementen políticas públicas sobre discapacidad ajustadas a las normas internacionales. En este sentido, destacó que doce países iberoamericanos han ratificado la Convención sobre los Derechos de las personas con discapacidad, "hoja de ruta" en vigor desde mayo de 2008.



El tratamiento que reciben estas personas varía mucho de unos países a otros, señaló la Defensora, quien citó a Costa Rica, Panamá, México y Venezuela como aquellos que avanzaron de manera más significativa. Las limitaciones a la accesibilidad física, la igualdad en el empleo, el transporte, el derecho a la información y la educación inclusiva son algunos de los problemas que sufren los iberoamericanos con discapacidad, añadió Merino.



Otro de los asistentes, el Defensor del Pueblo de Panamá, Ricardo Vargas, se expresó en la misma línea y subrayó que Iberoamérica necesita políticas públicas integrales y sostenidas, dotadas de suficientes recursos. "Cuantos más obstáculos, más discapacidad (sufre) la persona", afirmó Vargas.



Según el VII Informe de Derechos Humanos presentado hoy, todos los países miembros de la FIO recogen de forma constitucional la protección de los derechos fundamentales de las personas con minusvalías. El estudio señala que se percibe un esfuerzo "heterogéneo" en los distintos países para atender la integración de estas personas a través de redes institucionales, aunque queda "mucho camino por recorrer". Los fondos destinados a los planes nacionales de discapacidad son escasos en algunos países como Paraguay, donde no llegan ni al 1% del presupuesto del Ministerio de Educación.



En cuanto al tratamiento que estas personas reciben en los centros públicos, la FIO subraya que persiste un enfoque de hospitalización e internamiento de los pacientes, lo cual significa en la práctica una "condena de estas personas a la reclusión y al aislamiento". Además, considera que las personas con discapacidad tienen más facilidades, por ejemplo, de transporte en los países de la Unión Europea, aunque en América otros como Venezuela han avanzado en los accesos al sistema público. También depende de la situación económica de cada país la inversión en el sistema educativo "inclusivo" de las personas con discapacidad, apunta el informe. Además del acceso "limitado" a la cultura y al deporte, el informe se centra en las dificultades que atraviesan los iberoamericanos con discapacidad para participar en política, acceder a un empleo o a los servicios sanitarios.



El número de discapacitados varía mucho según los países, lo que se atribuye a parámetros muy diferentes para considerar este fenómeno: así, mientras solo un 0,9% de la población de Paraguay se considera discapacitada, el porcentaje llega al 26,8% en Puerto Rico. Del mismo modo, el 1,8% de los mexicanos sufre algún tipo de discapacidad, al igual que el 3,6% de los guatemaltecos, el 4,1% de los salvadoreños, el 6,1% de los portugueses, el 6,4% de los colombianos, el 7,1% de los argentinos, el 8,9% de los peruanos, el 11,3% de los panameños o el 12% de los ecuatorianos.

viernes, 20 de agosto de 2010

Otra vez por aquí.

Después de algunos meses de inactividad, por problemas técnicos con este blog, vuelvo a estar por la red. Muchas gracias a todos y a todas los que os habéis ido pasando por aquí a la búsqueda de mis reflexiones y comentarios; ahora sí: ¡volveremos a las andadas!

¡Besos y Abrazos!

martes, 23 de marzo de 2010

Cuando todo se junta...

¡Mil perdones a todos! Hace muchos días que no os cuento nada... Lo cierto es que, entre mis primeros días en el nuevo trabajo y que a principio de este mes de marzo me han vuelto a operar del ojo, no he tenido ni tiempo ni, para que engañaros, demasiados ánimos para escribir nada.



Con mi nuevo empleo... La verdad, que muy bien: he ganado en tranquilidad y en remuneración económica. Y los compañeros, muy bien aunque todavía nos conocemos poco. Ya os explicaré cómo va. Ahora, tras la intervención, estoy de baja recuperándome en casa.



¿Mi ojo? Bufffff... Después de una larga intervención (más de tres horas) y mucho reposo, parece que la recuperación, aunque lenta, va bien. La semana pasada volví a pasar por quirófano para que me quitasen algunos de los puntos de la operación anterior. Con todo esto, No se trata de buscar resultados inmediatos si no que pretende mantener el único ojo que me queda con cierta utilidad con opciones de futuro para cuando existan posibilidades reales de regeneración del nervio óptico; mi único camino con posibilidades de recuperar parte de la visión.



En fin: que muchas gracias por vuestra paciencia. ¡Sois geniales! Ya os iré explicando.





¡¡¡Muchas gracias!!!

domingo, 31 de enero de 2010

Bufff: ¡vaya inicio de año!

Y es que con la llegada del nuevo año un carrusel de sensaciones y sentimientos contrapuestos han protagonizado las primeras semanas de mi vida laboral de este 2010. Os cuento:



Horas antes de acabar el 2009 nuestra empresa nos comunica –como “regalo” de fin de año- que el 27 de enero acaba nuestro servicio para el cliente que llevábamos trabajando los últimos tres años. El cliente había decidido cambiar a otra empresa de servicios que le ofrecía un precio más barato. Ante la situación de crisis en el sector, nuestra empresa nos explicaba que veía imposible recolocar en otros servicios a los 27 empleados afectados y que, por tanto, nos tenían que despedir.



A mí, como delegado sindical, además de sufrir la situación como un trabajador más, me ha tocado negociar con la empresa para intentar encontrar un servicio donde recolocar al máximo número posible de empleados. Al final: se logró encontrar hueco para 11 compañeros; el resto forman hoy parte de la inacabable lista de desempleados de este país.



¿Y yo? La diosa fortuna me sonrió cuando más falta me hacía. Tres días antes de ser despedido recibí la llamada de la Administración Pública de Catalunya para ofrecerme un puesto de trabajo, al que había presentado mi candidatura hacía muchas semanas.



Os aseguro que ni os podéis imaginar la tensión, preocupaciones, peleas, malos entendidos, sorpresas, decepciones, incertidumbre, desespero, impaciencia, discusiones, euforia... que yo he vivido estos días. De hecho, ahora que casi todo eso ya ha pasado, tengo la sensación que este mes de enero ha tenido para mí más de 50 días.



Y buffffffff... Menos mal que todo esto ha tenido un final feliz... Eso sí: con un toque de amargura por todas esas personas a las que aprecio y que, por ahora, no han tenido la misma suerte que yo: ¡mis mejores deseos!