Desde hace unos días, mi vida laboral ha sufrido otro pequeño cambio: aunque sigo trabajando en la empresa de Contact Center, en la que estoy desde hace tres años, he empezado a trabajar varios días por semana en la sede del sindicato al que represento como delegado. Reparto mi tiempo como sindicalista ayudando a los trabajadores del sector de Contact Center y a los empleados de los Centros Especiales de Empleo (CEE), en los que las personas con discapacidad son mayoría.
Pero eso sí, a pesar de trabajar en un sindicato de "clase obrera", no negaré, que mis sueños, mis anhelos y mis deseos no tienen nada que envidiar a los de cualquier capitalista confeso. Que, ahora que pienso, tampoco es ningún gran problema para poder ayudar y defender a la clase trabajadora, ¿no?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario