Las últimas veces que había visto a mi hermana en nuestras habituales comidas familiares la había encontrado triste, asqueada, cansada, apagada... Días después me enteraba que su matrimonio hacía unos meses que no iba bien y que, en consecuencia, la pareja había decidido empezar los trámites para la separación.
Aquel marido, casi perfecto para todos... probable futuro eredero del negocio familiar; trabajador como el que más; el yerno con el que compartir muchas de las cosas que su suegro -mi padre- no pudo hacer con su hijo; amable con todos... y, al parecer, con quién menos atenciones tuvo fue con quién más tiempo le hubiera tenido que dedicar: su esposa. Lo cierto es que, sea por lo qué sea, el amor entre ellos ha acabado desapareciendo.
Comunicada la decisión, la mayoría de los miembros de las respectivas familias, parece que se ahn empeñado en señalar a alguno de los dos como responsable del "desastre" de deshacer una familia con dos niños pequeños -de 3 y 5 años-, en vez de aceptar la decisión y ayudar, haciéndo las cosas más fáciles, en esta difícil transición.
Por mi parte y por lo que se refiere a mi hermana, más allá de juzgar si ha hecho bien o no, o si tiene motivos suficientes o no para separarse, o qué es mejor o peor para los niños, lo cierto es que la estoy intentando ayudar en todo lo que está en mi mano. Si de algo estoy seguro, es que han tomado la decisión con la intención de estar mejor: creo que es inútil seguir juntos cuando desaparece el amor entre dos y, aunque pueda parecer mentira, un ambiente de infelicidad en la pareja acaba siendo más perjudicial para los niños que el hecho de tener que sufrir una separación.
Y es que si algo he podido comprobar, es que ayer tube la oportunidad de ver otra vez a mi hermana y, tras estos meses, vuelve a ser una persona que sonríe, más tranquila, algo más feliz... Y es que todo cambio, aunque dotado de cierto dramatismo, si es para mejor, vale la pena intentarlo.
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siento que tu hermana haya tenido que pasar por este trago... nada agradable para nadie... pero en cierto modo, si ahora está mejor, eso es lo que cuenta....
ResponderEliminarNo hace mucho le comentaba precisamente a una amiga que yo estaba segura de que amor no dura eternamente. Yo, por lo menos, estoy convencida de ello. No creo en el amor para toda la vida. Otra cosa es que cuidemos el que tenemos, pero debemos ser conscientes de que algún día puede acabar...
Ella, que está en la primera fase de enamoramiento con su pareja, no creía en esa posibilidad, y me aseguraba que su amor sería eterno... A lo que yo le respondí que esa fase les pasaría, y que sería entonces cuando se darían cuenta de si su amor era eal, o pasajero... y a partir de ahí deberían mantenerlo, porque se podría acabar de todos modos en calquier momento.
En fin, creo que las parejas deben cuidar del amor que sienten, porque sí, el amor -como tú muy bien dices, se acaba.
un beso,
Anuska
haces bien en ayudarla, en vez de investigar quien de los dos es el culpable,pues se piensa que sabiendo quien ha tenido la culpa el trago sera mas facil de llevar.
ResponderEliminarQue error mas grande,es verdad que si no se mantiene la llama todo puede acabar.
tambien digo que ha veces no te separas,no por que sigas amando a esa persona,mas bien, porque te has aconstrumbrado tanto a esa pareja,que no sabes vivir de otra manera,cayendo en el mismo error. dale muchos animos a tu hermana pues ella sigue viva y su corazon tambien.....
besos
¡Muchas gracias por vuestros comentarios y vuestros ánimos! ¡Qué razón tenéis! Son reflexiones muy interesantes, las dos. ¿y no podríais montaros un blog o un espace con vuestras reflexiones... Mis visitas las tendríais seguras...
ResponderEliminarEn fin: que gracias, nuevamente, y besos.