Seguro que a lo largo de nuestras vidas hemos conocido o nos han hablado de una de esas mujeres que, generalmente dotadas de un atractivo físico –o, al menos, eso parece a la vista de algunos hombres-, consiguen de los hombres todo aquello que se proponen, cual "perrito faldero" a los pies de su amo. La verdad es que resulta un tanto triste ver como algunos caballeros, con una actitud un tanto "rastrera", se alegan ante los deseos de alguna dama que, siendo sinceros, no muestra ningún respeto por el sexo contrario y que sólo actúan en función de su propio interés. ¿Hablamos, entonces, de manipulación?
¿Y ellos? Todo por un poco de atención y algo parecido al cariño. Eso sí: una atención y un cariño nada sincero y siempre interesado; ante el que el hombre se muestra como un perro delante de un gran manjar. Eso sí: aunque aquí hablo de cierto tipo de mujeres, esto es algo que sucede también con algunos hombres.
El problema, en estos casos, es que ponemos en riesgo una de las cosas más preciadas que puede tener toda persona: nuestra dignidad; es decir, el respeto a nosotros mismos en tanto que personas. ¿La culpa? Es tanto de quienes practican este modo de vida como de quienes se dejan influir por esta forma de proceder.
Es triste, pero como hay personas que consiguen de esta forma casi todo lo que quieren, ello parece que justifique esa forma de actuar.
¿Qué os parece?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

mmmmm... interesante reflexión. He de confesarte que he tenido que leerla dos veces para poder entenderla, pero al final creo que he podido captar lo que querías decir.
ResponderEliminarDe todos modos, creo que -incluso en este tipo de relaciones de dominación (sea de uno u otro sexo), y aunque la relación llegue a ser "enfermiza" estoy segura que la persona siempre tiene la capacidad de decidir.
o no?
Anuska
Lo que no me explico es cuando esa mujer, presuntamente manipuladora, ni siquiera tiene atractivo físico...
ResponderEliminar¿Es que tiran más dos tetas que dos carretas esten donde esten las tetas??
Bueno... Anuska, la próxima vez procuraré hacer una reflexión más sencilla; al menos, a la hora de escribirla.
ResponderEliminarYo creo... Sobre lo que dice Cabra, que el problema no es tener o no un atractivo físico, sinó con lo poco qué se puede llegar a conformar uno. Es triste, pero hay gente que se conforma con un poco de atención y ya está. El mundo está mu falto de cariño y la gente que se valora poco con poco se conforma; hasta con ser utilizados por otras personas.