Pues sí: ya estoy en mi nueva casa. Tras unos días de desmontar, empaquetar y trasladar todo ya hemos cambiado de domicilio -de un piso a una casa-, pero no de pueblo. Un follón; mucho trabajo, pero es algo que vale la pena pasar. A partir de ahora aprovecharemos estos días de vacaciones para acabar de organizarlo todo –sin duda: la parte más engorrosa- e instalarnos definitivamente.
Y, como podéis comprobar, ya dispongo de mi nueva línea de teléfono y de acceso estable a Internet; con lo que volveré a teneros informados con regularidad y no como ha pasado durante estas últimas semanas. Además, quien lo desee, también me va a poder encontrar y compartir inquietudes en el facebook. ¡Ala! Ahí os dejo, a quienes queráis, el reto de encontrarme en la red.
Por cierto... Ya que esta es mi última reflexión que comparto con vosotros durante este 2008, no quiero acabar sin desearos, sinceramente, que tengáis una magnífica salida de año y una aún mejor entrada en el 2009.
¡Gracias y feliz año!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario