Se acercan las fechas navideñas y por aquí es costumbre que los compañeros de trabajo estos días se vayan a celebrar la inminente llegada de Papá Noel y los Reyes Magos; y es que aquí lo celebramos todo: lo nuestro y lo del vecino, si hace falta. Pues los de la Dependencia... ¡No íbamos a ser menos!
Y es que este pasado sábado una docena de compañeros de trabajo nos fuimos de comilona, al mismo lugar de nuestro último encuentro. Tras unos dimes y diretes, sin tener muy claro quién se iba a encargar de organizarlo todo, fue Susi -nuestra abuela yeyé- quien cogió el toro por los cuernos y en una tarde nos montó la comilona de navidad.
A eso de las tres de la tarde -algunos, como yo, recién salidos del trabajo- nos juntamos todos en el mismo restaurante de nuestro último encuentro, pero esta vez nuestras "chimeneas con patas" pudieron disfrutar a sus anchas de la zona fumador del local; así que no hubo reproches a la organizadora. Una buena comida, un montón de bino, intercambio de cotilleos y algunas especulaciones sobre nuestro futuro laboral -que ha día de hoy seguimos sin conocer- amenizaron el encuentro. Tristemente, una de nuestras compañeras, mi apreciada Montse -una del club de las maris que me hacen cercana compañía cada día en mi jornada laboral-, sufrió una pequeña indisposición que, afortunadamente, no fue nada más que el susto del momento y el no saber de qué se trataba exactamente.
Tras la comida y las primeras despedidas algunos nos fuimos a tomar otro café en un céntrico local del Paseo de Gracia de Barcelona -una de las calles más comerciales y transitadas de la ciudad. Fue entonces, cuando el aguanieve que caía a última hora de la tarde y el frío que empezaba a ser intenso nos acabaron de empujar a dar por finalizado el encuentro pre-navideño.
Unos se lo pasaron mejor y otros un poco menos mejor. La compañía hace mucho y hubo quien por ser un poco impuntual no tubo opción a escoger los vecinos de mesa. No es que algunos se lleven mal con otros pero, como seguro pasa en todas partes, hay con quien te llevas mejor y con quien sólo… te llevas: los amigos los eliges; los compañeros de trabajo son, y ya está.
Supongo que el próximo encuentro –no sé si cena, comida o vete a saber qué…- será para celebrar que continuamos juntos en la empresa o, simplemente, para despedirnos y seguir nuestros caminos. Ya os contaré.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario