Hoy tengo el día reflexivo… Y es que desde que en el trabajo nos han trasladado a una nueva sede en una población más alejada del centro de Barcelona, los viajes en tren y en autobús me dejan mucho tiempo para reflexionar. Hoy venía pensando –de hecho, hace unos días que reflexiono sobre ello- cómo han cambiado muchos de mis compañeros de trabajo.
Con el paso de las semanas, he ido observando como la simpatía y el buen rollo de los primeros días se ha ido transformando, en algunas personas, en un excesivo egoísmo que hoy determina todo aquello que hace en el trabajo y su relación con el resto de compañeros. No es que haya tenido problemas con alguno de mis compañeros; al contrario: creo que me llevo aceptablemente bien con todos. Es que me he llevado algunas decepciones, que no van más allá, eso sí, del incumplimiento de las meras expectativas que nos hacemos al conocer por primera vez a alguien.
También he de decir que me he llevado gratas sorpresas -las menos, eso sí- con compañeros que han acabado siendo mejores personas de lo que podía parecer en un primer momento. Sorpresas muy positivas que, en algún caso, me han llegado a desbordar.
En fin, que tras mis primeros meses en este trabajo, hoy veo casi imposible repetir –si la gente se muestra y actúa tal y como está demostrando que es realmente- aquella cena que tuvimos el pasado mes de marzo, ni tres meses después de conocernos todos. De aquellos, hoy creo que yo -y conmigo- no podría disfrutar de aquella cena ni con la mitad.
Supongo que esto forma parte de la salsa de la vida pero, aunque os pueda parecer una insignificante tontería de un “pobre ciego” que da vueltas a su cabeza, es algo que hoy me apetecía compartir con vosotros.
¡Gracias!
martes, 22 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

¡Gracias por tu comentario! Ya se que últimamente estoy cambiando para bien. Seran los años que me estan convirtiendo en buena persona!
ResponderEliminarY con respecto a los cambios no tan buenos...Nada que me sorprenda...
Ya será menos, Cabra... Al final te lo vas a creer y todo... Un pelín de humildad, ¿no? je, je, je...
ResponderEliminarPues sinceramente, a mí no me deja de sorprender lo mucho que puede llegar a cambiar la gente en tan poco tiempo: son parte de los misterios de la raza humana.
En fin, que buenas noches a todos, besitos y abrazos.
Sí, es curioso como te sorprendes, piensas que conoces a alguien y que por lo menos será mínimamente legal contigo y resulta que te llevas el chasco de tu vida.Así son las cosas. A veces uno solo espera un mínimo y no recibe ni eso. Hasta pronto.
ResponderEliminar